En corto
Una noche en la que tienes sueño pero no quieres acostarte puede esconder la sensación de no haber tenido tiempo para ti. Pon en palabras concretas qué tiempo te faltó y elige para esta noche algo agradable con un final reconocible. Dentro de tus posibilidades, busca una forma de cuidar tanto el sueño como tu propio tiempo.
Puntos clave
- Incluye también la sensación de «Tengo sueño, pero no quiero terminar el día»
- Posponer la hora de acostarse tiene distintos motivos, no una sola explicación
- Piensa con palabras concretas qué clase de tiempo para ti echaste de menos
- Prueba una actividad agradable con un final o un pequeño rato propio más temprano
- Añade al registro de sueño lo que sentías anoche y cómo estás por la mañana
La noche en la que, por fin, el tiempo es tuyo
«Si me acuesto ahora, el día habrá sido solo trabajo y tareas de casa».
No responder a nadie. Que nadie te pida nada. Ver lo que quieras, en el orden que elijas. Quizá ese rato acaba de empezar.
Al pensar en la hora de dormir, también conviene dar espacio a esa sensación de «Por fin tengo tiempo para mí».
No hay una sola razón para retrasar el sueño
En investigación, acostarse más tarde de lo previsto sin obligaciones externas que lo impidan se llama procrastinación del sueño o bedtime procrastination. Una encuesta a 177 personas encontró una relación con sentir que se dormía poco. Al medir un único momento, no permite establecer qué fue causa y qué consecuencia (Kroese et al., 2014).
¿Por qué se retrasa entonces la hora de acostarse?
En otro estudio con entrevistas detalladas a 17 personas apareció el deseo de tener tiempo propio. Otras perdían la noción del tiempo al disfrutar de algo. Los motivos eran variados. Es un estudio pequeño de entrevistas y no explica todas las noches en vela (Nauts et al., 2019).
A veces el trabajo o la crianza impiden disponer de tiempo suficiente para dormir. Otras veces la dificultad empieza ya en la cama. Conviene mirar las razones de tus noches tardías dentro de tu propia vida.
Aquí nos centramos en las noches de «Tengo sueño, pero todavía no quiero terminar el día».
¿Qué clase de tiempo querías tener?
Viste muchos vídeos y apenas recuerdas cuáles. Pero tampoco tenías ganas de cerrar la pantalla.
En una noche así puede ayudarte pensar, además de en el contenido, en cómo querías pasar ese rato.
Querías reír un poco. No estar pendiente de nadie. Hacer algo que tú eligieras. Pasar un momento sin pensar en mañana.
Lo que significa «tiempo para mí» cambia según la persona y el día.
Podrías anotar: «Hoy quería un rato sin tener que responder a nadie». Esa concreción basta. Comprender esa sensación puede orientar cómo quieres pasar la noche.
Si hoy quisieras cambiar algo pequeño
Elige una idea que parezca encajar en tu vida actual.
1. Elegir antes un final que te resulte satisfactorio
Escuchar una canción que te gusta. Leer unas páginas. Mirar unas fotos que te interesaban.
Decidir antes de empezar «Hoy voy a disfrutar de esto» es una opción. Si hay un final reconocible, puede resultar más fácil recordar el rato que sí disfrutaste.
El National Heart, Lung, and Blood Institute de Estados Unidos recomienda pasar tranquilamente el tiempo previo al sueño y evitar luz intensa de televisores o pantallas. Elige también para tu disfrute nocturno algo que te ayude a estar en calma (NHLBI, Healthy Sleep Habits).
2. Colocar un pequeño rato propio algo antes
En los días que permitan mover algo, prueba unos minutos al final de la pausa del almuerzo o una canción después de cenar.
Esperar a «Cuando termine todo, tendré mi tiempo» puede llevar ese rato a muy tarde en los días llenos de tareas. Puedes buscar algún espacio pequeño para disfrutar a lo largo del día.
El trabajo o las circunstancias familiares dejan a algunas personas poco tiempo flexible. Las posibilidades no son iguales para todos. Empieza por un lugar que puedas elegir sin exigirte más de la cuenta.
3. Añadir por la mañana lo que sentías anoche
El Apple Watch permite consultar la duración estimada del sueño y los registros anteriores (Soporte de Apple).
Añade una frase sobre la somnolencia de la mañana, la sensación de descanso y cómo pasaste la noche.
«Me acosté tarde. Por fin pude leer un libro que me gusta. Esta mañana tengo algo de sueño».
«Seguí viendo vídeos. No quería terminar el día. No me quedó demasiada satisfacción».
Ver juntos el tiempo dormido y lo que sentías esa noche puede ayudarte a buscar una forma que te encaje. El registro es una pista para pensar en la noche siguiente.
Cuidar el tiempo de hoy y el descanso de mañana
Si persiste la dificultad para dormir cuando quieres, o la falta de sueño y la somnolencia afectan al trabajo o a las tareas, consulta a un profesional sanitario. Además de ajustes cotidianos, puede ser útil aclarar la causa (NHLBI, Insomnia Diagnosis).
Ese rato propio que queda por fin al final del día: no querer terminarlo es una pista importante al mirar tu vida.
«Quiero acostarme pronto» y «Todavía no quiero terminar hoy» pueden coexistir en la misma noche.
Quizá puedas ir encontrando una forma de cuidar a la vez tu tiempo de hoy y el sueño que necesitas para mañana.
Referencias
- Kroese FM, et al. (2014). Bedtime procrastination: introducing a new area of procrastination — Frontiers in Psychology, 5, 611. DOI: 10.3389/fpsyg.2014.00611
- Nauts S, et al. (2019). The Explanations People Give for Going to Bed Late: A Qualitative Study of the Varieties of Bedtime Procrastination — Behavioral Sleep Medicine, 17(6), 753–762. DOI: 10.1080/15402002.2018.1491850
- Sleep Deprivation and Deficiency: Healthy Sleep Habits — National Heart, Lung, and Blood Institute (2022)
- Registrar el sueño con el Apple Watch y usar Sueño en el iPhone — Soporte de Apple
- Insomnia: Diagnosis — National Heart, Lung, and Blood Institute (2022)
